AUSCHWIZ-TRUMP Y EL AVATAR DE LA BANDERA por Ricardo Peralta Saucedo

Vía la Jornada Maya

¿Qué significa ser mexicanos?

Una chimenea inmortal, un humo especial de olor a carne frita, nunca percibido antes en esa región antes de la de la invasión nazi; así como los niños y adultos hacen figuras con las nubes, las imágenes que se formaban con lo emanado de esas columnas gaseosas eran una muestra de la tragedia humana; más de un millón de personas, principalmente judías, fueron asesinadas y calcinadas, como resultado del odio acumulado, del fascismo y la incongruencia en la convicción de la supremacía aria frente al resto de razas humanas.

El 27 de enero de 1945 el ejército soviético entró al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, liberó a menos de 3,000 supervivientes. Hoy 72 años después de dicha liberación, no hubo reacciones; millones de miradas estuvieron al tanto de otro interés mundial, vigente y que cierne en nuestra preocupación y recuerdos: el fascismo, hoy más vivo que nunca, enardecido por el odio racial, la homofobia y por ende la violación de los derechos humanos.

El sistema democrático electoral de Estados Unidos eligió a un hombre “antisistema” como ahora se les conoce, alguien quien, desde el establishment, desconoce ser parte de él, y se enarbola como un populista retrógrada que tiene aceptación por poco menos de la mitad del electorado estadounidense; es real, sí hay mucha gente que piensa y cree como el.

A Donald Trump, se le ha satanizado como un enemigo global. Pareciera que en sus primeras dos semanas ha mantenido a la humanidad en suspenso con sus ocurrencias tuiteras, todas las mañanas, antes de consultar el estado del tiempo, el mundo revisa que tuiteó Trump.

A los mexicanos, nos ha llamado desde delincuentes, corruptos, flojos, ilegales y demás descalificativos; para aislarnos de su país, pretende construir un muro a lo largo de la frontera, como si antes no hubiera un metro de él, el muro o valla fronteriza tiene construyéndose hace más de 10 años.

¿Pero cuál es la verdadera amenaza que Trump ve en los mexicanos? ¿Es el Tratado de Libre Comercio lo que le quita el sueño? ¿El cruce de miles de personas que legal o ilegalmente cruzan la frontera, la más grande del mundo? ¿Tiene algo de razón Trump, o su medida causará estragos en nuestra economía y en la de toda la región y el orbe?

Los mexicanos representamos un enorme capital humano para los Estados Unidos; proveemos productos y servicios convirtiendo, por ejemplo a California, en el estado más productivo del mundo. Hay casi 15 millones de mexicanos viviendo permanentemente en ese país, más de la población total de Chile, personas que respetan las leyes de ese país, que aportan talento y empeño en hacerlo más grande.

Mexicanos valerosos que tuvieron que dejar el país para buscar mejores oportunidades ya que aquí hace décadas se les cerraron las puertas, y las crisis mexicanas los han empujado para “el otro lado”.

¿Estados Unidos podrá vivir sin mexicanos? Por supuesto que no. Estados Unidos es muy dependiente de la mano de obra de nuestros connacionales, pues han contribuido a construir ese imperio cosmopolita, multifacético y multiétnico. Trump no puede, ni podrá cambiar la historia que tenemos con nuestros vecinos.

¿Pero qué pasa en México? ¿Qué debemos de ver antes de cuestionar las políticas públicas de otro país? ¿Qué tanto contribuimos a ser mejores? ¿Nuestra conducta es distinta cuando viajamos a otro país, o igual cometemos actos inmorales? ¿Somos corruptos, o correctos?

El falso nacionalismo que ha rallado en frivolidad por el uso por ejemplo de la bandera nacional como avatar en redes sociales para hacernos MUY MEXICANOS!! A mí me parece un distractor, eso es inútil.

El artículo 14 de la Ley Sobre el Escudo, La Bandera y el Himno Nacionales, establece que: “El saludo civil a la Bandera Nacional, se hará en posición de firme, colocando la mano derecha extendida sobre el pecho, con la palma hacia abajo, a la altura del corazón..” ¿Eso te hace más mexicano?

Ser mexicano no es portar una bandera, en la frente, en el carro o en un inmueble. Sentirnos mexicanos es tener la conciencia clara que el país debe renovarse, que veamos en esta crisis la enorme oportunidad para reorientar la política y a sus actores, de no ser señalados como uno de los países vergonzosamente más corruptos del mundo.

Trump nos hizo despertar del letargo, de la zona de confort, es momento de espabilarse y despertar de ese largo sueño que lo único que nos ha traído es conformismo y mediocridad, ese bostezo que sale cuando vemos que algunos son los que protestan y buscan un cambio, lo debemos convertir en grito de lucha.

Ser mexicano no sólo es usar la bandera nacional como estandarte. Nuestra bandera nacional principalmente se usa con el cerebro y se saluda con el corazón.

*Catedrático de Derecho Penal en la Facultad de Derecho de la UNAM.
Aspirante a Fiscal Anticorrupción.

Twitter: @ricar_peralta
contacto@ricardoperalta.mx

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