LA INCÓMODA UNAM por Ricardo Peralta Saucedo

10 de Septiembre de 2018

Publicado originalmente en Excelsior

En los pasados 18 años, dos sexenios panistas y un priista, prácticamente nadie se inmutó por nuestra universidad, se le otorgó el presupuesto público habitual, pero estuvo como en pausa.

En 1540 se instituyó la Real y Pontificia Universidad de México. Maximiliano cerró esa universidad. Y aunque pudiera ser su antecedente histórico, en nada coincide con lo que hoy se inculca en nuestra UNAM.

En el porfiriato, en 1910, se funda la Universidad Nacional, sin autonomía, misma que fue lograda 19 años después. Esa autonomía es la base de la libertad de cátedra, de autogobierno, de autorregulación y de discrecionalidad en el manejo del presupuesto público otorgado. No es un Estado ajeno, no implica inmunidad de ninguna especie, mucho menos impunidad jurisdiccional.

A casi 50 años de conmemorar la lacerante matanza de estudiantes en Tlatelolco, el Estado mexicano también cumple un año más de ser omiso e impune en la presentación de los responsables, un costo político que siguen pagando los hijos y nietos de quienes tomaron esa pésima decisión, el pueblo se los cobró medio siglo después.

La UNAM es un ente de poder político tangible, el microcosmos nacional que se refleja ahí es termómetro del sentir del mexicano. Es un tigre con botarga de puma.

Atentar contra la estabilidad de nuestra Universidad es atentar contra la conciencia cultural, académica y artística. ¿No será que eso es lo que buscan los comploteadores? ¿Los autores intelectuales cuándo serán evidenciados? ¿Los datos que tiene la PGR y la PGJCDMX no son suficientes?

Los agresores a nuestros estudiantes, en virtud del nuevo sistema de justicia penal, era poco probable, aun denunciados, que se les mantuviera en prisión; pero vayamos más allá, ¿de dónde salió el presupuesto para usar vehículos? ¿De quién son? ¿A quién le convendría que la UNAM esté convulsa? ¿Quién les pagó a los porros? ¿Quiénes son ellos? ¿Con qué partido se les liga? ¿De dónde vienen? ¿Es muy difícil deducir o responder esto? ¡Claro que no! Casi todas tienen resultados, esperemos muy pronto que las autoridades exhiban a los autores intelectuales, a los traidores, a los que están atentando contra el espíritu de la raza.

¿No será que ante la asunción mayoritaria de universitarios a las riendas de la administración pública federal y local, los intereses económicos ajenos al humanismo están aterrados? ¿Creerán que causando caos en la UNAM nos infunden miedo?

Les informamos a todos aquellos enemigos de la UNAM que estamos indignados por su artero y cobarde ataque a nuestros alumnos, pero, gracias a ello, la comunidad universitaria estamos blindando cada espacio que requiera defensa, que la UNAM es del país entero, y que jamás permitiremos de nueva cuenta que nos la arrebaten; sus estrategias del pasado ya no hacen el mismo efecto, por el contrario, como en los sismos del 19 de septiembre, nos unimos más. 30 mil estudiantes rechazan la violencia, la nación ya cambió.

Sirvan estos números para refrescarles la memoria de quiénes somos: tenemos inscritos 349 mil 515 alumnos en el ciclo escolar 2017-2018; 30 mil 310, posgrado; 204 mil 191, licenciatura; 114 mil 116, bachillerato; 898, propedéutico de la Facultad de Música; somos 40 mil 578 académicos; tenemos 41 programas de posgrado con 92 planes de estudio de maestría y doctorado, 123 carreras en licenciatura; tres planes de estudio de bachillerato; 15 facultades, cinco unidades multidisciplinarias y ocho escuelas nacionales. Por si fuera poco: nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria. Cinco planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades, 34 institutos, 14 centros y 10 programas universitarios; 13 mil 278 actividades artísticas y culturales con una asistencia de más de dos millones 246 mil personas en 2017. 26 museos, 18 recintos históricos y más de 422 mil grabaciones de cintas y discos musicales.

Dependen de la UNAM: Servicio Sismológico Nacional, Observatorio Astronómico Nacional, Jardín Botánico Nacional, Biblioteca Nacional, Hemeroteca Nacional, Red Mareográfica Nacional y mucho más.

Aunque usted no lo crea, todavía hay a quien se le hace incómoda la UNAM.

                *Profesor de la Facultad de Derecho de la UNAM

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *