LOS EXTRADITABLES DE SANGRE AZUL por Ricardo Peralta Saucedo

Publicado Originalmente para Excelsior

El Nazi, así apodado a uno de los mayores transportadores de cocaína hacía Estados Unidos, hombre del Cártel de Medellín, colombiano de origen alemán, admirador de Adolf Hitler, condenado a cadena perpetua y 135 años de prisión, sanción que negoció y se redujo a 55 años por colaborar con la justicia, entre las cláusulas del acuerdo, testificar contra el expresidente panameño Manuel Noriega. Su carrera delictiva en el tráfico comenzó a mediados de 1975 misma que duró poco más de doce años.

Desde sus inicios amasó una fortuna en dólares, se apoderó de la isla Cayo Norman en las Islas Bahamas, fungió como pista de aterrizaje para el trasiego ilegal de drogas.

Parte de la estrategia del Cártel de Medellín fue involucrarse en la política de representación popular, el mismo Pablo Escobar fue diputado. Financiaron campañas, tuvieron medios de comunicación propios, producto del narcotráfico internacional.

Tenía apenas 37 años de edad, cuando formó parte del cártel más poderoso de la época, su líder, Pablo Escobar, fue acribillado en 1993 huyendo de la policía colombiana, cayó muerto sobre las tejas de una propiedad.

“Los extraditables” se les llamó entonces a ese clan gansteril colombiano, todos eran requeridos por la justicia de Estados Unidos, el cártel había declarado la guerra al Estado colombiano, Escobar su máximo líder. Comenzó la fusión fatal entre el narco y los terroristas, aprendieron de un exetarra, a hacer explosivos, el narcoterror se había fincado, en ocho meses se contaban casi 300 muertes violentas con bombas artesanales.

Exigían al gobierno no ser extraditados, pero además amenzaron con secuestrar, asesinar y atentar contra la población civil, si no conseguían ser juzgados en su patria. Cumplieron sus amenazas.

En su primer comunicado señalaron: “Reclamamos poner fin a la extradición de colombianos en nombre de los derechos de familia, de los derechos humanos y de la soberanía nacional”. Su motivo: “Es preferible una tumba en Colombia a una celda en Estados Unidos”.

Su gobierno cedió temporalmente. El tratado de extradición de Colombia con Estados Unidos cesó en 1989. Sin embargo, en 1997, se suscribió de nuevo.

Tendremos en nuestro país una camarilla de extraditables? Quizá, algunos narcos que, seguramente, deben estar en los planes de la DEA por conspirar y traficar drogas a su país, pero no me refiero a ellos.

El modus operativo para el blanqueo de capitales, se hace a través de testaferros, personas físicas y morales que adquieren para sí inmuebles, cuentas bancarias, compran acciones, invierten en la industria y comercio, entre otras diversas actividades financieras, eventualmente llevan ese capital a paraísos fiscales.

¿Por qué han florecido los cárteles en todo el territorio nacional? Porque la impunidad no conoce de división política ni de regímenes ni colores partidistas, menos de personas. Es daltónica y contagiosa. La corrupción mata.

Es una suspicacia, pero como dato de triste estadística, tenemos a seis exgobernadores presos: Guillermo Padrés, Mario Villanueva, Flavino Ríos (domiciliario), Jesús Reyna, Andrés Granier y, ahora, Javier Duarte.

Con orden de captura y solicitud de extradición: Roberto Borge, Jorge

Torres, César Duarte, Gabino Cué y

Tomás Yarrington, este último extraditable a Estados Unidos que lo requiere por presuntos delitos que pueden acumular más de 90 años de prisión.

Ha quedado vinculado a proceso

Javier Duarte, por Delincuencia Organizada, se le pretende acreditar el uso de recursos de procedencia ilícita en nuestro país y el sistema financiero de Estados Unidos.

¿Estaremos ante una nueva edición de extraditables? Toda proporción guardada con el Cártel de Medellin, éste resulta más poderoso y peligroso, el Cártel de la Corrupción, con poder político y económico.

 

*Mtro. Ricardo Peralta Saucedo, académico Facultad de Derecho UNAM.

Twitter:@ricar_peralta

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *