
El periodismo enfrenta una crisis donde la velocidad, el algoritmo y la rentabilidad muchas veces pesan más que la verdad y el rigor. En esta columna reflexiono sobre cómo la ética periodística se ha convertido en el principal desafío de los medios y por qué recuperar la credibilidad es indispensable para la sociedad.
La información no puede reducirse al escándalo ni la opinión convertirse en mercancía. Leer, contrastar y pensar sigue siendo una responsabilidad colectiva.
Te invito a leer la columna completa en: Ética periodística y uso de la inteligencia artificial
26 de enero de 2026