
Febrero no sólo marca el inicio del periodo legislativo: representa el verdadero arranque del año político en México. Es el momento en que se redefinen las prioridades del Estado, se construyen mayorías y se trazan las reformas que darán forma al país en los próximos años.
En esta columna reflexiono sobre el papel del Congreso, la disputa por la legitimidad política y la ausencia de una oposición con proyecto sólido frente a los desafíos nacionales.
Te invito a leer la columna completa en: Febrero, inicio real del año político en México
2 de febrero de 2026