
El texto reflexiona sobre el origen del fascismo y su uso histórico de la propaganda y la creación de enemigos para ejercer control político. A partir de ello, analiza cómo términos como “narco Estado” o “narcoterrorismo” pueden funcionar también como etiquetas políticas que moldean percepciones y discursos públicos.
Se plantea que estas narrativas pueden influir en la opinión pública y en procesos de poder, por lo que es necesario distinguir entre hechos comprobables y construcciones discursivas.
El análisis invita a una lectura crítica de la historia y del lenguaje político para evitar la manipulación ideológica y comprender mejor los conflictos contemporáneos, ¿Quiénes son los narco fascistas? – El Sol de México
9 de mayo de 2026